Lija en grits ascendentes, aspira con filtro HEPA y elimina polvo con un paño ligeramente humedecido en agua con jabón neutro bien escurrido. Deja secar completamente antes de aplicar. Evita desengrasantes fuertes; si necesitas solvente, usa etanol vegetal ventilando. Nivela defectos con masillas compatibles y no satures poros blandos. Una base limpia y homogénea permite que los aceites penetren parejos, minimizando parches y absorciones descontroladas.
Extiende con muñequilla o paño de algodón, retirando excedentes a los 10-20 minutos para evitar pegajosidad. Respeta tiempos de curado entre manos, que varían por temperatura y humedad. Mejor dos o tres capas finas que una gruesa. Protege de polvo suspendido y corrientes durante el secado. Antes de la última mano, un lijado muy suave o burnishing con fibra fina cierra fibras, iguala el brillo y prepara un acabado uniforme.